No necesitas ser exhaustivo. Unas pocas líneas de instrucciones claras pueden marcar una gran diferencia.
Qué incluir en tu conocimiento personalizado
- Lineamientos del proyecto: qué debes priorizar, qué evitar o cómo se deben tomar las decisiones.
- Perfiles de usuario: descripciones detalladas de tus usuarios objetivo y sus necesidades.
- Recursos de diseño: paletas de colores, tipografía, reglas de maquetación y otros elementos visuales.
- Convenciones de código: convenciones de nomenclatura, reglas de formato y estructura de archivos.
- Referencias externas: enlaces a documentación de API, herramientas internas, sistemas de diseño o guías de estilo.
- Prácticas de seguridad: lineamientos para programación segura, protección de datos y manejo de información sensible.
- Requisitos de cumplimiento normativo: cualquier requisito legal o regulatorio que tu proyecto deba cumplir.
Consejos para usar conocimiento personalizado
- Empieza con poco. Incluso unas pocas líneas pueden marcar una diferencia significativa.
- Piensa en esto como una memoria compartida. Todo lo que escribas aquí se recordará y se usará en futuras ediciones.
- Manténlo actualizado. Actualízalo a medida que tu proyecto evoluciona para mantenerlo alineado y relevante.